Sin entrar en muchos detalles, os diré que hoy hace una semana que cambié el trabajo por cuenta ajena por el trabajo por cuenta propia
.
Creo que sigo en fase de “Retorno de Saturno”, como ya mencioné en un post de principios de este año. No es que crea que todo esto se deba a los astros, pero me parece curioso que a tantas personas de mi edad les ocurra algo parecido en el mismo momento.
Muchos cambios vitales en los últimos diecisiete meses, a veces a ritmo vertiginoso:
I. Me opero de la vista para quitarme mis 6-7 dioptrías de miopía (este evento parece absurdo, pero siento que fue el momento en el que empezaron a ocurrir cosas…).
II. Dejo a mi pareja.
III. Cambio de piso…
IV. … pero decido pasar el verano en casa de mis padres con una de mis mejores amigas.
V. Me mudo al piso nuevo.
VI. Vuelvo a tener pareja.
VII. Más movidas en el trabajo.
VIII. Encuentro un piso más grande.
IX. Me mudo a casa de mis padres mientras me dejan listo el piso nuevo.
X. Me mudo al piso nuevo (ais, cómo lo echo de menos…).
XI. Empiezo a buscar trabajo, harta de movidas.
XII. Cambio de trabajo, muy triste por dejar a mis compañeros y amigos, pero ilusionada con las perspectivas de futuro de mi nuevo puesto.
XIII. Descubro que el nuevo trabajo es una mierda bien pagada (más o menos).
XIV. Es oficial: es una mierda, pero hago tres buenas amigas que hacen que la jornada sea amena y llevadera.
XV. Me voy de vacaciones y decido empezar a buscar otro curro a la vuelta.
XVI. Mi casera me dice que me tengo que ir de “mi” piso (la muy… a día de hoy no me ha devuelto la fianza).
XVII. Vuelvo de vacaciones, mi socia vuelve de vacaciones, y ambas estamos en la misma tesitura. Charlamos y nos damos cuenta de que tenemos la misma visión.
XVIII. Encuentro piso, y tengo mil movidas con la inmobiliaria (ofú).
XIX. Me mudo a casa de mis padres.
XX. Mi compi/amiga y yo decidimos ser socias y empezamos a maquinar.
XXI. Mis nuevos caseros son chuflus maximus y las paso canutas con gestiones que deberían ser rutinarias.
XXII. Decido que es momento de dejar de ser ingeniera extraoficial, así que me matriculo en la universidad para ir a por mi segundo título universitario (y mira que paso de los títulos porque no creo que sean una garantía de que el profesional esté cualificado, pero, por desgracia, en el mundo importan los títulos, y en España hay titulitis aguda, así que no me queda otra).
XXIII. Me mudo al piso nuevo… por fin.
XXIV. Las maquinaciones van a más, así que mi socia y yo decidimos dejar el curro.
XXV. Dejo el curro. Mi socia tendrá que esperar un poquito más, ¡pero esto ya está en marcha!
Por supuesto, esto es una simple línea temporal con eventos que han resultado ser hitos, y no es todo lo que me ha pasado en esta etapa saturniana… hay algunas cosas que me estoy reservando, pero que son altamente saturninas (¿saturninas? ¿saturnianas?) y que han hecho que mi mundo se vuelva del revés. A lo mejor a alguien le parece que estas cosas no son “pa tanto” porque son de lo más común, pero a mí me han tenido “entretenida” durante todo este tiempo
.
Además de mi nueva andadura empresarial, tengo por ahí un par de proyectillos artístico-potencialmentelucrativos que voy a desempolvar, y me han ofrecido ser colaboradora externa de la empresa que acabo de dejar (chollazo, suponiendo que sea verdad, porque significa que cojo los proyectos que más coraje me den y que no tengo que ir a la oficina) así que voy a estar hasta arriba de curro. ¡Me hace mucha ilusión!