Dicho y hecho
(ojalá todo fuera así de fácil). Acabamos de reservar un apartamentito en Sagres para las tres.
Así que, próximamente, otro viaje como este:




Tres días y medio de relax, playas preciosas, buena comida y la mejor compañía. No se puede pedir más
.
¡Qué ilusión!
Esta mañana, en lugar de tomar el desvío para salir a la vía de servicio que lleva a mi lugar de trabajo, he seguido hacia delante. He recorrido la carretera de Málaga hasta llegar a la Costa del Sol. He ido a Fuengirola, y me he tomado un batido de helado de chocolate en el Baskin’s porque yo lo valgo
. He llegado a casa por la tarde, sintiéndome algo culpable por no haber ido a trabajar hoy, pero muy liberada y contenta en general. ¿Quién hace eso un lunes? Casi nadie, os lo puedo asegurar.
Y esos son los pensamientos que se me pasan por la cabeza cuando tomo ese desvío, sobre todo los lunes.