Piso nuevo
¡He encontrado un piso!
Por fin se ha acabado el estrés de mirar anuncios y coordinar visitas por las tardes.
Es precioso… y amplio. Como comentaba hace tiempo, no me importa vivir en un espacio pequeño, pero desde luego no le voy a hacer ascos a casi cincuenta metros cuadrados más de piso (este tiene algo más de setenta) y a dos armarios empotrados.
Llevo desde ayer pensando “¡Tengo un piso de niña mayor!”. Es algo bobo, lo sé, pero me siento así. Me voy a mudar a un piso grande (para una persona) que tiene cosas que no tiene el de ahora:
- comedor (Dios mío, voy a vivir en un sitio con comedor… esto sólo lo tienen los casados, los padres y las abuelas, ¿no?);
- rincón lavadero (hasta ahora mis lavadoras siempre han estado en la zona de los electrodomésticos de cocina);
- armarios empotrados (obsérvese que estoy bastante emocionada con el tema);
- salón en el que hay espacio para dar saltos (nunca dije que fuera especialmente adulta…);
- ascensor (bueno, no mi piso, pero sí el bloque).
Está semiamueblado, así que mis padres van a cederme amablemente algunos mueblecillos que les sobran, pero tendré que comprar alguna que otra cosa, como un sofá (esto sí que es de niña mayor: ¡mi propio sofá!).
Es un entresuelo (es decir, una planta que ni es bajo ni es primero), así que podré ir a hacer la compra sin necesidad de que me la traigan a casa. Tengo cerca un Mercadona, así que me compraré un carrito de Mari para transportar mis cosas
.
El precio del piso también es de niña mayor, pero creo que será asumible una vez me recupere de la inversión inicial (gastos de inmobiliaria, sofá, sillas…).
Estoy bastante contenta
.
(Bernaaaaaaaaat, ¡vamos a ser casi-vecinos!
)