Frío… ¡mucho frío!
Ojeando algunas fotos en “el Tuenti”, he vuelto a pensar algo que se me pasa por la cabeza de vez en cuando: ¿¿¿os habéis fijado en que hay parejas que parecen hermanos??? Hay algunas parejas cuyos integrantes son asombrosamente parecidos entre sí físicamente. Se me vienen a la cabeza un par de parejas que no entiendo cómo no se miran y piensan “estoy saliendo conmigo mismo, pero con tetas/picha”.
Que conste que no estoy criticando, simplemente me parece algo fascinante, aunque no del todo raro. Muchas personas acaban saliendo, sin querer, con personas que tienen cierto parecido con sus padres o hermanos. Es normal: todo el mundo tiende a amar lo que le resulta familiar y cercano, y cuando uno conoce a otra persona que le recuerda a su entorno de toda la vida, tiende a ver a esa persona como una extensión de uno mismo, así que no es difícil que surja el amor. Evidentemente, todo esto es de forma inconsciente…no creo que haya nadie que, de forma consciente, quiera salir con un clon de su padre, o de su hermano.
Me pongo a mí misma como ejemplo de persona que gravita hacia personas que hacen que me sienta como mi “yo” en su estado más puro y desprovisto de formalismos sociales: tiendo a sentirme atraída por hombres muy inteligentes, pero increíblemente sencillos y de buen corazón (no me van nada los “chicos malos”, a mí que me traten bien)… mi padre es exactamente así. En cuanto a amigas y amigos, los que acaban siendo los mejores, son aquellos con los que puedo ser ridícula sin sentirme ridícula, como me ocurre con mi hermana.
Pero bueno, me he ido por las ramas. Es normal que nos sintamos atraídos por gente que nos recuerda a nosotros mismos físicamente. Nuestra cara es una de las que mejor llegamos a conocer en esta vida por las horas que pasamos analizándola en espejos y fotos, ¿y qué es más familiar que nuestro propio careto? Pocas cosas. Las parejas que os comentaba que se me venían a la mente tienen unos rasgos tan parecidos que parece que se han buscado a sí mismos en el sexo opuesto
.
En fin, vaya rollo he soltado.