Si estáis en un sitio con relativamente poca contaminación lumínica, asomáos por la ventana… se ven bastante bien las estrellas. Acabo de identificar desde mi terraza el Cinturón de Orión y la constelación Boötes (o Cometa), con Arcturus brillando en el vértice que marca el comienzo de la cola de la cometa.
¡No olvidéis cambiar la hora dentro de unos minutos!
Llevo esperando una noche como la de hoy desde que me mudé aquí. Todo pinta bien: las condiciones meteorológicas indican que puede llover (de hecho, ya ha caído un pelín de lluvia) y ha refrescado un poco.
Espero que esté lloviendo cuando me vaya a dormir. Y que haga un poco de viento. Todo lo demás puede ser un asco, pero si llueve y se escucha el “uuuuhhh-uuuhhhh” del viento cuando una se va a dormir, la vida no parece tan triste. A veces algo tan simple como eso hace que me sienta mucho mejor.
(La letra no es aplicable, pero… I’ve been waiting for tonight, aunque no sea en el sentido romántico de la frase .)