Putada: terminar de entrenar, dirigirte hacia el cuarto de baño para ducharte y encontrarte con la puerta cerrada porque hay otra persona dentro (duchándose… y va a tardar).
Ahora estoy aquí sentada con los goterones de sudor cayéndome por todo el cuerpo, cogiendo frío, puteadísima y de mala leche (más). Es la segunda vez que me pasa esta semana. Tengo la tentación de ducharme en otro cuarto de baño, pero no quiero que me chillen desde el otro baño que estoy quitando presión de agua.
Ah, y otra manía, ya que estoy en plan encantador: odio entrar en la ducha inmediatamente después de otra persona. Odio que esté el ambiente caldeado y húmedo, odio que esté la alfombra mojada y en el suelo, odio que esté el espejo empañado.
¡No soporto que las páginas web no tengan favicoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooon!
Me saca de quicio, sobre todo cuando hay una página que me gusta y la quiero añadir a los marcadores visibles del Firefox, ya que los edito para que sólo aparezca el favicon y no el texto :_(. Me da tanto coraje, que al final acabo añadiendo el marcador a través de Marcadores -> Añadir esta página a marcadores, de modo que no tenga que ver la paginita blanca con la esquina superior izquierda doblada. Consecuencia: visito esa página web menos que si tuviera favicon.
Nota: un favicon es el iconito que aparece a la izquierda de la url. El de este blog es un multiplexor. Tengo que arreglarlo, porque ya que estoy con las críticas, es inadmisible que en mi propio blog sólo aparezca el favicon en la primera página
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