Mis amigos de mi ex-departamento me regalaron ayer el auténtico y genuino dado friki asistente de helpdesk. En cada cara aparece una solución-respuesta estándar. Eso sí, hay que tirarlo antes de coger el teléfono (ver Cara 6 ).
Cara 1: Hmmm… ¡me temo que hay que formatear! Cara 2: ¡Oh, dios mío! ¡Es un virus! Cara 3: ¡Búscalo en Google! Cara 4: Se ha caído Internet… Cara 5: ¿Has probado a apagarlo y volver a encenderlo? Cara 6: No contestar.
Cuando cumplí 14 años esperaba algún día tener un novio A los 16 tuve un novio, pero no había pasión. Entonces decidí que necesitaba un chico apasionado, con ganas de vivir.
En la facultad salí con un chaval apasionado, pero era demasiado emocional.
Todo era terrible era el rey de los dramas, lloraba todo el tiempo y amenazaba con suicidarse. Entonces decidí que necesitaba un hombre estable.
Cuando tuve 25 años, encontré un hombre estable, pero aburrido. Era totalmente predecible y nunca le excitaba nada. La vida se hizo tan plomiza que decidí que necesitaba un chico más emocionante.
A los 28 encontré un novio excitante, pero no pude seguir su ritmo. Iba de un lado para otro sin detenerse en nada. Hacía cosas impetuosas y coqueteaba con cualquiera que se le cruzara. Me hizo tan miserable como feliz. De entrada fue divertido y energizante, pero sin futuro. Entonces decidí buscar un hombre con alguna ambición.
Cuando llegué a los 32, encontré un muchacho inteligente, ambicioso y con los pies sobre la tierra. Decidí casarme. Era tan ambicioso que me pidió el divorcio y se quedó con todo lo que yo tenía.
Ahora, a los 40, me gustan los tíos con la polla grande. Y punto.
Me lo ha pasado una amiga… no he podido evitar sonreir, no tanto por el final, sino por la descripción de la trayectoria emocional de la chica. Creo que describe la constante insatisfacción femenina de una forma bastante acertada. Me explico:
Si estamos con un chico estable y centrado, es un aburrido-soso y vamos en busca de un hombre emocionante y aventurero, al cual dejamos de querer a los pocos meses porque es una lata que el tipo quiera estar todo el santo día haciendo planes, qué estrés, tómate una valeriana y déjame tranquila. Después nos vamos a por otro que no se muera si no pasa dieciocho horas al día en la calle (madre mía, qué descanso si lo comparamos con el hiperactivo de antes), pero también acaba siendo un fracaso porque el tío tiene la líbido de una pulga moribunda, por lo que nuestra insatisfacción carnal va in crescendo, y empezamos a sustituir el sexo por la comida. Dejamos al inapetente sexual, gordas y frustradas, y acabamos reuniéndonos una vez más con nuestras amigas para hablar de lo mal que está la cosa, y pensamos que no se está nada mal sólo con las chicas, girl power no lesbiano y todo eso, ya que, ¿con quién vamos a estar mejor? El sexo y los hombres están sobrevalorados. Y después cada una se va a su casa, pensando que los hombres al carajo, hasta que pasa un rato y nos acordamos del aburrido que nos daba cariño, o del polvo salvaje con el de las dieciocho horas en la calle, y volvemos a sentir insatisfacción porque ahora no tenemos ni al peor de esos tíos. Hala, a llorar porque nunca encontraremos al amor de nuestras vidas. Entonces le mandamos un mensaje o email a uno de los más recientes y volvemos a cagarla. Se repite el ciclo, y encima los kilos que vamos acumulando no se van. Cada vez más insatisfechas y más gordas. ¿Y el amor? Eso es algo que se inventó un máquina en un momento de inspiración comercial o sexual, pero amor lo que se dice amor, sólo está el que sienten nuestros padres y hermanos por nosotros. Lo demás es mentira.
En resumen viene a decir: tu novio no se parece a mí ni en el blanco de los ojos, pero podría oler como yo, y entonces te podrías imaginar que estás conmigo xDD.
Por mucho que me queje de algunas cosas de mi empresa, me encanta mi departamento. Todos son muy buena gente, increíbles compañeros, y me aportan muchísimo a nivel profesional, personal y gastronómico (en mi departamento nunca faltan pasteles y frutos secos ).
Pero, sobre todo, me gusta porque ocurren cosas así a diario: