¡Llevo una semana de locos! Por fin tengo tiempo para desconectar de todo…

Hace un día precioso, no sólo porque haga sol, sino porque hace un sol que realza los colores de forma exagerada: el cielo luce un azul intenso, en los edificios se aprecia toda la gama de marrones de los ladrillos (desde marrón-rojizo hasta marrón tostado muy claro), brillan el verde de las hojas de los limoneros del jardín y el amarillo canario de los limones que cuelgan de sus ramas.

Anoche invité a una amiga del cole a cenar a casa, y le conté que había días en los que estaba tan cansada después del trabajo y mis actividades post-trabajo, que a menudo me quedo dormida en el sofá, para luego despertarme a las tres o las cuatro de la madrugada, totalmente desorientada y mosqueada conmigo misma porque el despertador va a sonar en tan sólo tres horas. Pues anda que me faltó tiempo para recaer: cuando se fue mi amiga, me senté en el sofá a leer, y he abierto los ojos a las seis y media de la mañana :D . Me he arrastrado hacia la cama, y sin abrirla me he dejado caer, envuelta en la manta del sofá. Me he levantado a las 11:30 con dolor de cabeza, pelos de loca y la ropa de ayer arrugada. Menos mal que hoy no hay que ir a trabajar.

Mi hermana de pequeña siempre me decía que yo acabaría divorciada y viviendo en un piso de Felipe II (una calle de Sevilla). Se equivocó en la calle y el estado civil, aunque no en el concepto. La muy puñetera tiene una habilidad para acertar en sus predicciones acerca de mi vida… Todo esto viene a que esta mañana cuando me he levantado y me he mirado al espejo con esas pintas, me he acordado de la broma que hacía mi hermana hace ya quince años, y he pensado que menos mal que nadie me podía ver así de “azquerozah”.

Después me he acordado de las historias que yo escribía para mis amigas sobre la Tita Vicki (tita de muchos sobrinos, madre de nadie)… eran de cachondeo en aquel momento, pero, ¿y si significaban algo más? Lo cierto es que ya de jovencita me veía sin pareja en mi vida adulta, y nunca fui una niña que soñase con casarse. ¡Ni siquiera jugaba a las casitas! Cuando jugaba con muñecas, jugaba con las Barbies y con She-Ra, nunca hacía de madre de Nenucos, aunque en ocasiones jugaba con ellos. Las Barbies y las She-Ras siempre eran cañeras e independientes; siempre las dotaba de la misma personalidad. Y eran mucho más divertidas: las Barbies tenían el pelo largo y peinable, cientos de vestidos, taconazos de infarto, ordenador, caballos, un Ferrari y otros cochazos, barcos, cocina, playa, salón de belleza, bañera y un largo etcétera, y las She-Ras caballos voladores, espadas, armaduras y un castillo. Todo ello me seducía mucho más que los Nenucos ;-) .

¿No os parece esto mucho mejor que el Nenuco? :D


Siempre que veo a mi amiga del colegio me acuerdo de cosas de cuando era pequeña y adolescente. También me hace pensar, inevitablemente, en mi futuro, porque ella es muy directa y muy clara. No está mal tener a alguien en tu vida que te recuerde exactamente de dónde vienes y que te dé una colleja para que pienses en serio y sin más dilación hacia dónde quieres ir.

Me gusta mucho mirar los rasgos de la gente, el color de su piel, la forma de sus cuerpos. Me encanta mirar a alguien, decir que tiene cara de francés o portugués (suelo acertar con esas nacionalidades), y acertar. También suelo dar en el clavo con los españoles cuando estoy fuera de España :) .

Cuando me paro a analizar por qué sé que esas personas son de donde son, nunca llego a una conclusión exacta. A los franceses los reconozco porque “tienen cara de franceses”, ¿pero qué significa eso realmente? Pues ni idea, porque no os puedo decir que todos aquellos con los que haya acertado tengan las narices gordas y la barbilla prominente… ¡no sé cuál es el rasgo en común! Con los portugueses sí lo tengo más claro; es por el tono de la piel. Con los españoles es diferente: creo que no los reconozco por sus rasgos, sino por un aire general y por la ropa (Amancio nos viste a todos ;-) ).

La conclusión es que no puedo agrupar rasgos por nacionalidades, pero hay veces que todos lo clavamos y sabemos que una persona es de un sitio concreto.

Siempre hay gente que tiene “rasgos confusos”. Yo soy un claro ejemplo de esto. Soy hija de padre made in Spain, y madre norteamericana de ascendencia polaca 100% sin adulterar, y creo que he salido con unos rasgos bastante neutros. Mis padres siempre dicen que parezco nativa de muchos sitios, y supongo que tienen razón. En Alemania me han parado por la calle para preguntarme cómo llegar a una dirección, y en el Reino Unido y Estados Unidos siempre que se me acerca un desconocido, asume que soy angloparlante. En España confundo más a la gente: tengo amigos que dicen que “tengo cara de española”, y otros que me dicen que “parezco guiri”. Cuando llego al aeropuerto, muchas veces me hablan en inglés, y cuando me presentan a alguien, yo diría que el 50% de las veces me preguntan “pero… tú no eres de aquí, ¿no?”. Y algo que me fascina es que, si no me lo han preguntado de entrada, a los diez minutos de estar conversando, me dicen “¿Tú de dónde eres? Es que no tienes acento de ser de aquí, y, tan blanquita, y rubia…”. Os aseguro que mi acento es sevillano al 100%, si bien es cierto que ni seseo ni ceceo, pero fijáos hasta qué punto influye el color de la piel, el pelo y los ojos, que la gente llega a pensar que hablo diferente :) . ¡Fascinante!

Cuando me miro al espejo y me analizo, veo los rasgos que dice mi madre que son típicamente polacos: mofletes redondos, mandíbula cuadrada, nariz ancha, caderas anchas y piernacas. Y después veo mis pestañas largas y rectas, mi nariz terminada en punta, mis cejas oscuras y mis ojos grises-azules-amarillos, que no son rasgos que uno definiría como típicos españoles, pero sí que son heredados de mi padre, que es español de pura cepa.

Aquí en España no me suelo sentir identificada físicamente con las mujeres. Mi cara es distinta, y mi constitución también (a lo mejor no a simple vista, pero es que soy muy, muy observadora). Me llamó mucho la atención que, en mi primera visita a Alemania, me sintiera identificada físicamente con muchas de las mujeres que me rodeaban: las había con mi mismo corte de cara y de culo; ¡me recordaban a mi familia norteamericana! Mi madre dice que hay un cierto “look” europeo alemán-polaco-ruso en el que encajan muchas mujeres de nuestra familia.

En fin, estas cosas me encantan :) .

Yo desglosada:

(Jejeje, no vale decir que parezco yankee por la camiseta, ¿eh? :P No soy fan del baseball, pero sí de las camisetas setenteras :D .)

Frío… ¡mucho frío!

Ojeando algunas fotos en “el Tuenti”, he vuelto a pensar algo que se me pasa por la cabeza de vez en cuando: ¿¿¿os habéis fijado en que hay parejas que parecen hermanos??? Hay algunas parejas cuyos integrantes son asombrosamente parecidos entre sí físicamente. Se me vienen a la cabeza un par de parejas que no entiendo cómo no se miran y piensan “estoy saliendo conmigo mismo, pero con tetas/picha”.

Que conste que no estoy criticando, simplemente me parece algo fascinante, aunque no del todo raro. Muchas personas acaban saliendo, sin querer, con personas que tienen cierto parecido con sus padres o hermanos. Es normal: todo el mundo tiende a amar lo que le resulta familiar y cercano, y cuando uno conoce a otra persona que le recuerda a su entorno de toda la vida, tiende a ver a esa persona como una extensión de uno mismo, así que no es difícil que surja el amor. Evidentemente, todo esto es de forma inconsciente…no creo que haya nadie que, de forma consciente, quiera salir con un clon de su padre, o de su hermano.

Me pongo a mí misma como ejemplo de persona que gravita hacia personas que hacen que me sienta como mi “yo” en su estado más puro y desprovisto de formalismos sociales: tiendo a sentirme atraída por hombres muy inteligentes, pero increíblemente sencillos y de buen corazón (no me van nada los “chicos malos”, a mí que me traten bien)… mi padre es exactamente así. En cuanto a amigas y amigos, los que acaban siendo los mejores, son aquellos con los que puedo ser ridícula sin sentirme ridícula, como me ocurre con mi hermana.

Pero bueno, me he ido por las ramas. Es normal que nos sintamos atraídos por gente que nos recuerda a nosotros mismos físicamente. Nuestra cara es una de las que mejor llegamos a conocer en esta vida por las horas que pasamos analizándola en espejos y fotos, ¿y qué es más familiar que nuestro propio careto? Pocas cosas. Las parejas que os comentaba que se me venían a la mente tienen unos rasgos tan parecidos que parece que se han buscado a sí mismos en el sexo opuesto :) .

En fin, vaya rollo he soltado.

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