De niña, y durante parte de la adolescencia, recuerdo que había “winstoneros” en muchos semáforos. El winstonero era una especie autóctona, nacida y criada en nuestro país, pero se extinguió con la llegada de los rumanos a primeros-mediados de los noventa. No veáis si tenían mala leche los rumanos… te ofrecían limpiarte los cristales del coche, y si les decías que no, te tiraban el cubo de agua de limpieza dudosa encima del coche. También existía la versión gorrilla, que me acojonaba aún más, porque si no les dabas dinero al aparcar, te destrozaban el coche o te amenazaban con una navaja. Me daban mucho miedo. Más adelante, los rumanos fueron reemplazados por los subsaharianos, y, como resultado, ahora están vendiendo pañuelos y ambientadores en cada semáforo. No sé vosotros, pero lo paso bastante mal en los semáforos. Lo paso realmente mal diciéndoles que no les puedo dar nada… me da una pena tremenda, ¿pero qué puedo hacer? Además, me da muchísima rabia pensar que ellos no se llevan el dinero, sino que se lo tienen que dar al hijo de puta del mafioso que los ha puesto en los semáforos.
El caso: este post venía a que en las últimas semanas he observado que han ido apareciendo winstoneros como los de antaño en los semáforos. Imagino que es por la crisis, como casi todo hoy en día. ¿Alguien más los ha visto?