Hoy un compañero del trabajo ha dicho que a veces enciende la tele o la radio simplemente para oír voces humanas, para sentirse acompañado (vive solo). A esto una compañera, felizmente casada, replicó “¡Ay, qué pena!” (pero no en plan condescendiente, sino con sentimiento; ella es un encanto), y procedió a contar que ella valoraba mucho los ratitos de silencio en casa. Yo, que vivo sola desde hace unos meses después de haber estado año y medio largo viviendo con alguien, dije que entendía a mi compañero, ya que yo a veces me pongo el Spotify mientras preparo la cena sólo por sentirme acompañada, y que si me apetece escuchar voces humanas (cosa que me pasa a menudo por la noche), me pongo una serie. Cosas que antes hacía simplemente que me apetecían, ahora las hago porque me apetecen y porque además llenan un silencio que a veces es demasiado silencioso.
Y mi compañero dijo: “Son cosas que se entienden sólo cuando uno vive solo.”
Pues sí.