Este finde ha estado guay, a pesar de haber pasado todo el día de ayer con un resacón terrible. El viernes quedé con unos amigos de mi anterior curro y nos fuimos por ahí a cenar y a tomarnos unos digestivos. Los digestivos nos los acabamos tomando en el “Erasmus” (jojojojo, éramos los más viejunos del lugar ) porque tenían una oferta de “copa+ chupito = 5€”… resultaron ser de todo menos digestivos, jejeje. ¡Viva el garrafón! O eran garrafón, o a todos nos sentó muy mal la mezcla de ron, vodka, tequila, y qué se yo. Después nos fuimos al Urbano y al Matakas… tuve, en un momento dado de la noche, una curiosa sensación de déjà vu porque ese era el recorrido que hacía yo en mis años mozos (nunca fui de la Alameda*…).
La noche acabó con sillones que vibran, la poda de un bonsai (soy muy mañosa), y una gorda subida un amigo subido en un contenedor de basura .
Total, justo lo que necesitaba después de una de las semanas más estresantes de mi vida .
*Para la gente de fuera de Sevilla, esta es la Alameda:
Cambiando de tema, este es uno de los mejores anuncios de Cruzcampo que se han hecho nunca:
Ayer fui a cenar a casa de unos buenos amigos míos. Están planteándose dar un giro a su vida y montar un negocio en un pueblo de la costa gaditana (qué gran triunfo, sí señor). Aquí se sienten estancados y están hartos de la dinámica de siempre. Ahora están en fase de prospección de mercado, pero seguro que encuentran un emplazamiento cojonudo para montar el negocio.
Admiro muchísimo a la gente emprendedora. Ojalá tuviera yo una idea de negocio que me pareciera viable (porque ideas inviables tengo a porrones) para poder dejarlo todo y apostar por ello. A lo mejor me estoy equivocando en mi planteamiento, y quizá debería apostar por algo sin tenerlo tan claro.
Pienso, pienso, analizo y descarto y pienso más, pero no me atrevo a soñar. A lo mejor ese es mi problema.
Ojeando algunas fotos en “el Tuenti”, he vuelto a pensar algo que se me pasa por la cabeza de vez en cuando: ¿¿¿os habéis fijado en que hay parejas que parecen hermanos??? Hay algunas parejas cuyos integrantes son asombrosamente parecidos entre sí físicamente. Se me vienen a la cabeza un par de parejas que no entiendo cómo no se miran y piensan “estoy saliendo conmigo mismo, pero con tetas/picha”.
Que conste que no estoy criticando, simplemente me parece algo fascinante, aunque no del todo raro. Muchas personas acaban saliendo, sin querer, con personas que tienen cierto parecido con sus padres o hermanos. Es normal: todo el mundo tiende a amar lo que le resulta familiar y cercano, y cuando uno conoce a otra persona que le recuerda a su entorno de toda la vida, tiende a ver a esa persona como una extensión de uno mismo, así que no es difícil que surja el amor. Evidentemente, todo esto es de forma inconsciente…no creo que haya nadie que, de forma consciente, quiera salir con un clon de su padre, o de su hermano.
Me pongo a mí misma como ejemplo de persona que gravita hacia personas que hacen que me sienta como mi “yo” en su estado más puro y desprovisto de formalismos sociales: tiendo a sentirme atraída por hombres muy inteligentes, pero increíblemente sencillos y de buen corazón (no me van nada los “chicos malos”, a mí que me traten bien)… mi padre es exactamente así. En cuanto a amigas y amigos, los que acaban siendo los mejores, son aquellos con los que puedo ser ridícula sin sentirme ridícula, como me ocurre con mi hermana.
Pero bueno, me he ido por las ramas. Es normal que nos sintamos atraídos por gente que nos recuerda a nosotros mismos físicamente. Nuestra cara es una de las que mejor llegamos a conocer en esta vida por las horas que pasamos analizándola en espejos y fotos, ¿y qué es más familiar que nuestro propio careto? Pocas cosas. Las parejas que os comentaba que se me venían a la mente tienen unos rasgos tan parecidos que parece que se han buscado a sí mismos en el sexo opuesto .