Category: Miscelánea

Absurdo, pero…

By , April 6, 2013 1:21 pm

Me ha hecho muchísima gracia este gif animado, no sé por qué xD.

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Luminoso

By , January 15, 2013 5:06 pm

Esto es lo que tengo ahora en la pantalla bloqueada del móvil. ¡Me gusta mucho esta imagen!

Luminoso

Happy Halloween!

By , October 31, 2012 1:45 am

Creepster

By , October 30, 2012 1:44 am

Este año no tengo calabaza física, así que me tendré que conformar con las digitales. Happy Almost-Halloween!

¡Buenos días!

By , September 27, 2012 1:37 am

 

(Esto pega más para un saludo matutino sarcástico, pero bueno, da igual, tenía ganas de poner este gif animado de una de mis películas favoritas. ¡Está lloviendo!)

Cosas buenas

By , July 14, 2012 1:45 pm

Hay anuncios que me ponen de muy buen humor; a lo mejor soy un poco rara, pero me anima verlos cuando ando bajilla de ánimos. Estos son algunos de mis favoritos :D:

Los de Trina son magníficos:

El de Amstel:

El de la Once del Final Countdown (aunque diga mi amigo Ale que es odioso porque es denigrante para los jevis :P)… me encanta el tío que se mete en el agua:

El de la Cruzcampo y Andalucía… siempre se me saltan las lágrimas, da igual que lo haya visto un millón de veces:

(Julieta, te recomiendo que veas todos estos anuncios.)

La palabra en español con más acepciones

By , May 23, 2012 12:47 am

:-)

Chorradas y productividad

By , May 9, 2012 10:39 am

Hay días en los que tengo tanto trabajo que hacer y las tareas son tan dispares que no sé por dónde empezar. Hoy es uno de esos días… ¿Web 1? ¿Web 2? ¿Web 3? ¿Email a cliente? ¿Email a proveedor? ¿Post en blog de empresa? ¿Dibujitos en Photoshop? ¿Llamada a cliente? ¿Contabilidad?

Siempre que tengo un día así, hacer descansos entretenidos me ayuda a ser más productiva y a separar unas tareas de otras. Por ejemplo, ahora estoy en mi segundo descanso de la mañana y estoy escribiendo este post. En el momento pre-trabajo, es decir, en los minutos antes de empezar con mis tareas, miré mi blog favorito del mundo mundial… aunque estoy suscrita y lo sigo desde Google Reader, a veces entro en el blog para re-ver los posts porque me río a carcajada limpia con algunos de ellos. Me encantaría poder deciros que mis blogs favoritos son los de política, cultura, tecnología, cine, etc., porque significaría que poseo un gran mundo interior, pero no puedo mentir. Mi blog favorito es este.

A seguir con la lista de tareas.

Absolutamente magnífico

By , May 8, 2012 5:10 pm

Cosas que te parecen normales cuando vives solo/a.

Lenta

By , April 30, 2012 2:17 am

Siempre he sido de pie derecho alegre. Ya en la autoescuela apuntaba (malas) maneras… mi profesor me decía que conducía como un taxista y suspendí mi primer examen, irónicamente, por un supuesto exceso de velocidad. O al menos eso me dijo la Viuda Negra (sí, existe realmente y me tocó a MÍ). Mi profesor me dijo que la tía era una hijaputa y que en el examen había ido a una velocidad correcta, pero que ese día no le tocaba aprobar a ninguno de los que iban en mi coche porque así es esa todopoderosa institución conocida como Tráfico. Pero bueno, esa es otra historia.

(Por si tenéis curiosidad, aprobé a la segunda. No me tocó la Viuda Negra en esa ocasión.)

Total, que me gusta conducir y me gusta la velocidad. Al principìo, recién sacado el carnet, los radares eran de mentirijilla y podía correr a mi antojo. Eso sí, sin perder nunca la cabeza porque soy bastante prudente… únicamente sobrepasaba los 120 Km/h cuando circulaba por autovía, pero digamos que mi velocidad media era superior a la de la mayoría y que más de un amigo me tuvo que pedir que no corriera tanto porque tenía los huevos de corbata. Mi primer coche, el Vickibuga Primigenio, era un Citroën AX 1.1 60 CV… un motor pequeño, diréis, pero teniendo en cuenta que el coche era prácticamente entero de plástico, resultaba ligero como una pluma y aquello se embalaba que no veas, lo cual me proporcionó muchas horas de diversión.

En el verano de 2008 empezaba la crisis, así que nuestros amigos de la D.G.T. encendieron los radares para recaudar dinerito. Un día que volvía yo de Fuengirola de pasar el fin de semana me trincaron tres radares seguidos. Tuve suerte dentro de lo que cabe, porque me pillaron a 100 km/h en zonas de 80, y no 160 km/h en zonas de 120.

Total, que me dolió el bolsillo y dejé de correr. Aparte, las multas también me hicieron reflexionar… es cierto que aunque seamos prudentes, correr no es seguro porque si hay que dar un frenazo la podemos cagar, y no sólo ponemos en peligro nuestras vidas, sino las de los demás.

Así que di un cambio radical a mi estilo de conducción y empecé a ceñirme estrictamente a todos los límites de velocidad. Sí, ahora soy esa tía lenta (“mujer tenía que ser“) que va a 60 km/h cuando pone 60 km/h. Reconozco que no soy perfecta y a veces si voy escuchando música que me gusta mucho o ensimismada en mis pensamientos, se me va un poco la olla y caigo al rato en que estoy dejando atrás todos los coches (esto me suele ocurrir en la SE-30)… aminoro rápidamente la marcha y miro a mi alrededor de forma nerviosa para ver si es zona de radares, y si lo es, me paso una semana comiéndome la cabeza y temiendo la aparición de una cartita certificada en mi casa.

Desde las multas, para mí existen dos categorías básicas de conductores:

Los que no han sido multados. Estos me adelantan inmediatamente en cuanto ven que voy exactamente a la velocidad máxima permitida. Me adelantan con un aire de superioridad, porque yo no sé, o no me atrevo, a correr, y estoy entorpeciendo la marcha de unos conductores tan fenómenos como ellos. No sé si sonrío externamente cuando esto ocurre, pero internamente sí que lo hago porque sé que acabarán todos multados… es más, lo deseo. Por gilipollas y por subestimarme. Ea :D.

Los que han sido multados. Sé que no son conductores prudentes sin más porque están igual que yo: manteniendo de forma constante y rigurosa la velocidad máxima permitida. Son demasiado perfectos. Un conductor normal puede ir 5 km/h por encima o por debajo del límite sin pensárselo mucho, pero un conductor multado va exactamente al límite permitido de forma constante… por una parte porque si esa es la velocidad máxima, hay que aprovecharla (qué pena que sea tan baja), y por otra, porque sólo una persona que es hiperconsciente de su “problema” va tan concentrada como para mantener exactamente los 80 kn/h permitidos, ni uno más, ni uno menos. ¡Estos son mis colegas, esta es mi gente! Cuando veo por el retrovisor un coche que va detrás mía, siempre a la misma distancia y a la misma velocidad que yo, le dedico una sonrisa de complicidad y pienso “este es de los míos…¡sé cómo te sientes! ¡A mis brazos!“.

A veces me molesta mucho no, muchísimo, que me adelanten. Me sale una especie de vena competitiva absurda en el coche que no entiendo, porque no soy competitiva para nada más en la vida… odio competir. También me molesta que me digan mis acompañantes que voy lenta. Si supieran cómo me gustaría ir en realidad… Pero bueno, como me duele más tener que desembolsar cientos de euros en multas, me calmo y pienso que ya les tocará… ¡ya les tocará! Que me llamen lenta, que me llamen mujer (el peor insulto en la carretera, sin duda alguna), que me adelanten… ya les llegará la cartita *risa diabólica*. Ya les llegará.

 

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